Ir al contenido principal

Una casa-museo para Unamuno en Bilbao

 

La plaza Unamuno y el Euskal Museoa


El lehendakari en Gernika citando a Unamuno

La reclamación de que el "Gernika" venga a Euskadi depende de terceros. Pero solo de nosotros reconocer al autor universal.

Unamuno se encuentra en alza. Tiene a su Asociación de Amigos, que nació en Bilbao hace cuarenta años, y que ahora denominamos Asociación Unamuno Elkartea (AUE) revivida y en efervescencia. Hemos conseguido organizar semanas unamunianas. Además, sigue siendo el autor más citado, tanto por oñacinos y gamboinos por estos lares como por tirios y troyanos en el resto del orbe.

El lehendakari Pradales – estaba presente y se lo agradezco en el alma- para rematar su encendida defensa de los Fueros, en la primera conmemoración, en la Casa de Juntas de Gernika, de los cinco siglos del Foru Barria (Fuero Nuevo), ha recordado un extracto de su emotivo canto, de su sentida salutación en defensa del árbol de Gernika y de su significado ¨Agur, arbola bedeinkatube ¡” que realizó en bizkaiera ( euskera vizcaíno), como así fue publicada en la revista "Euskal-Erria" por un joven Unamuno en 1888 : “Arrapau euskubezan lege zarrak, gure bizije ziriala, bañon gorde daigun gure euskaldun arimie eta onetatik urtengo jakuz barriro Foruak, bai, urtengo dira justiziaren eguzkije argituko danian, betiko udabarriaren egunian” “Nos quitaron las viejas leyes, que eran nuestra vida, pero conservemos nuestra alma vasca y de ahí vendrán de nuevo los Fueros, cuando alumbre el sol de la justicia, en el día de la primavera eterna'.

Unamuno, aunque algunos se empeñaron en tratarle como vascófobo (que rechaza la lengua vasca), era vascofóno (que habla la lengua vasca), es decir, un euskaldun, que estando en tierras lejanas utilizaba su etxeko bizkairera al encontrase con sus paisanos. Posiblemente por su espíritu provocador no fueron suficientemente comprendidas sus manifestaciones sobre el futuro del euskera, en el que, por cierto, también Sabino Arana tenía sus dudas, ante un entorno con idiomas con más posibles. Intentó Unamuno, también sin éxito- en no tenerlo le acompaño Arana- obtener ese mismo año de 1888 la catedra de euskera del Instituto Vizcaya, que se encontraba en Bilbao, donde ahora se halla la plaza con su nombre y que se la llevaría Resurrección María de Azkue, futuro fundador y presidente de Euskaltzaindia.  Recordemos que Unamuno también escribió- siempre provocador- que el castellano para los vascos era lengua pegadiza.

Otro estigma que conviene sacudir sobre la memoria de Unamuno es considerarle poco menos que fascista o falangista, al ser utilizado por estos tras su fallecimiento. Unamuno siempre fue un libre pensador, se definía como orejano (res sin marca) y hombre entero, a diferencia de militante de partido o con afiliación concreta. Se sintió abertzale en su juventud, socialista más tarde, pero nunca casándose con nadie, a excepción de con su esposa, la gernikatarra Concha Lizarraga. En la Primera Guerra Mundial se alineó con los aliadófilos frente a los germanófilos. Por presiones de Hitler se quedaría sin el premio Nobel. De joven amenazó por carta anónima al rey Alfonso XII por la abolición foral, luego sería el mayor quebradero de cabeza de Alfonso XIII y de Miguel Primo de Rivera, lo que le supuso el destierro. Fue un gran impulsor de la II República y desde el Ayuntamiento de Salamanca la proclamó hace noventa y cinco años. Bien es cierto que apoyó inicialmente el golpe de estado de julio de 1936, pensando que era, como así se postulaba, una rectificación de los abusos de la República; pero pronto se dio cuenta de que aquello era fascismo puro y duro y se enfrentó muy valientemente con los golpistas. El acto de octubre del 36 en el paraninfo de la Universidad de Salamanca es sublime y aquello le costó no solo todos sus cargos sino su propia vida, como así lo avalan muchos indicios.

Unamuno ni fue vascófobo ni fue fascista, fue euskaldun y libre pensador, un intelectual comprometido con su tiempo, paladín del pensamiento crítico, que nos ha dejado de legado una obra inmensa, con miles de artículos, y magistrales libros de ensayo, novela, teatro y poesía.

Unamuno era un enamorado de su patria chica, llevaba a su botxito, a su tacita de plata, a Bilbao, en su alma. No tanto por él, que igual ni se entera, sino por su villa natal, por su tierra vasca, porque tenemos que aprovechar este gran activo mundial que tenemos, deberíamos dedicarle una casa-museo o para empezar un lugar digno y reconocible en uno de nuestros museos, donde el mundo entero pueda verse como un Bilbao más grande. Lo ideal sería en el Edificio Unamuno del renovado Euskal Museoa junto a la plaza de su nombre. La reclamación de que el “Guernica” de Picasso venga a Euskadi, la apoyamos, pero desgraciadamente depende de terceros. Lo de tener a Unamuno en Bilbao depende sólo de nosotros. Salamanca y Fuerteventura tienen casa-museo y lo veneran. Es ahora-más vale tarde que nunca-, noventa años tras su desaparición, el momento. “¡Arriba mi Bilbao, que el porvenir es tuyo ¡“Unamuno dixit.

Mikel Etxebarria Dobaran

Presidente de la Asociación Unamuno Elkartea

Publicado en El Correo el 16 de junio de 2025.

https://www.elcorreo.com/opinion/tribunas/mikel-etxebarria-dobaran-casamuseo-unamuno-bilbao-20260616000102-nt.html



Casa Museo en Fuerteventura

Casa Museo en Salamanca




La plaza Unamuno vista desde el Euskal Museoa

Comentarios