Un amigo, que acaba de vender su coche, me cuenta esta peripecia . Como vendedor tiene la obligación de comunicar a la Dirección General de Tráfico (DGT) la venta realizada aportando la documentación correspondiente . Aunque afortunadamente ya hemos pasado lo duro de la pandemia, hay que seguir –sorprendentemente- solicitando cita previa. Lo intenta por la web . Después de estar un rato rellenando datos hasta del representante (¡¡¡), en el último paso no le admiten la solicitud. Ve que hay un número de teléfono. Lo intenta por ahí. Es de pago. Le sale un contestador automático , que le mete una “chapa” interminable (que se la cobrarán) para terminar diciéndole que llame al número que le corresponda para hacer la gestión; claro que, faltaría más, sin decirle el número al que llamar. Lo vuelve a intentar por internet pero después de realizar todos los interminables pasos no le admiten la solicitud. Consigue, por su cuenta, un número de teléfono de la oficina ...
Siendo economista desde hace más de cuarenta años, he sido más contador que cuentista. La pasión por la lectura me ha llevado a intentar reflejar en la escritura, a través de artículos publicados en prensa y reflejados en este blog, la defensa del Humanismo como herramienta para afrontar con decencia un mundo cada vez más complejo. Autor de “Meditaciones Compartidas. De Bilbao al mundo”. Zorionekoak etxe honetara datozenak. Afortunados quienes vengan a esta casa. Mikel Etxebarria Dobaran.