El releer en estos tiempos tan extraños a Natalia Ginzburg (1916-1991) es un refrescante placer, que además invita a reflexionar. Escritora italiana apellidada de soltera Levi , miembro de una familia de intelectuales, cuyo marido, el profesor universitario y editorialista judío ruso Leone Ginzburg fue torturado y asesinado por verdugos nazis en Roma en 1944. En su delicioso libro titulado “Las pequeñas virtudes ”, nos explica que estas lo son por ser fruto del cálculo y de la razón y en cambio las grandes virtudes lo son por brotar espontáneamente y del corazón. Y así nos va poniendo como en un espejo las virtudes pequeñas frente a las grandes. Así pequeña virtud es el ahorro y gran virtud, la generosidad e indiferencia al dinero. La prudencia es pequeña virtud y el coraje y desprecio al peligro, en cambio, grande. Pequeña virtud es la astucia y grande la franqueza y el amor por la verdad. La diplomacia es pequeña y el amor al prójimo, por contra, gran vi...
Siendo economista desde hace más de cuarenta años, he sido más contador que cuentista. La pasión por la lectura me ha llevado a intentar reflejar en la escritura, a través de artículos publicados en prensa y reflejados en este blog, la defensa del Humanismo como herramienta para afrontar con decencia un mundo cada vez más complejo. Autor de “Meditaciones Compartidas. De Bilbao al mundo”. Zorionekoak etxe honetara datozenak. Afortunados quienes vengan a esta casa. Mikel Etxebarria Dobaran.