Como los bárbaros a los que se enfrentó Unamuno, algunos de los líderes actuales son prepotentes, ignorantes pero muy peligrosos
Les resultan claves la intoxicación de las redes sociales, el control de las instituciones y la eliminación de los avances sociales.
Deberíamos narrar la "intrahistoria" en la que solo figuren las personas de verdad que trabajan, cuidan de su familia y conviven pacificamente.
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Un 12 de
octubre de hace ahora 90 años, en el convulso 1936, un veterano intelectual vasco,
Unamuno, tuvo los arrestos suficientes para enfrentarse dialécticamente, con
los argumentos de la razón y en un templo del pensamiento, la Universidad de
Salamanca, a los bárbaros e intransigentes de entonces.
El tiempo es
circular. Vivimos a nivel global momentos revueltos, agresivos, bélicos, en los
que peligran no solo los derechos sino hasta las esperanzas. Mi nieto mayor, de doce años, me dice que
parece que nos quieren llevar a una nueva Guerra Mundial. Además, tenemos
exceso de información - a veces no fidedigna- que lejos de hacernos la vida más
apacible, nos la aturde.
Algunos de los
lideres más importantes del mundo son personajillos estrafalarios, sin moral ni
principios, carentes de humanidad, soberbios, prepotentes, ignorantes, pero muy
peligrosos. Nos transmiten que para llegar lejos en la vida - en el concepto de
éxito que ellos tienen-, hay que ser un déspota o un dictador, pisar muchas
cabezas, actuar alocadamente antes que pensar de forma reflexiva, carecer de
empatía, deshumanizar a las personas y cuando interese, destruirlas.
Para
conseguir sus objetivos se valdrán de la disuasión, si es posible; del engaño,
si es necesario, y de la fuerza, si no queda otro remedio. Les resultan claves
la intoxicación de las redes sociales, el control de los medios de comunicación
y de las instituciones del Estado, la eliminación de avances sociales como la
educación y la sanidad universales y la sumisión generalizada.
Hay personas
que obnubiladas por sus cantos de sirena – Ulises siempre presente-, caen
rendidas a sus supuestos hechizos sin apercibirse que serán sus primeras
víctimas. Orwell, en sus premonitorios escritos, ya nos adelantaba los
conceptos de posverdad, de hechos alternativos, de verdades oficiales, de
propaganda, de neolenguaje.
No estamos
ante fenómenos extraordinarios, sino que son recurrentes en el devenir de la Humanidad.
Suceden no solo en la geopolítica sino también en el mundo más cercano, en
nuestras empresas, organizaciones y hasta familias. Hay que poner pie en pared
ante el intento de eliminar los valores humanistas. Pueden dar la impresión de
vencer, pero nunca lo harán, porque vencer es mantener la victoria en el tiempo
y no lo van a lograr. Tampoco convencerán, porque la ausencia de principios, de
respeto, de democracia, no aporta nada a la construcción de un auténtico ser
humano.
¿Qué se
puede hacer? Desde luego, defender con uñas y dientes el humanismo. Por
ejemplo, lo hacemos desde la renacida Asociación Unamuno Elkartea, en la que,
no obstante, celebramos este año nuestro 40 aniversario, siguiendo el legado de
nuestro maestro. Hasta ahora, hemos organizado, gracias a la colaboración – que
agradecemos en el alma- de la Universidad de Deusto, de la Biblioteca
Bidebarrieta y de la EHU-, lecturas de poesías y varias conferencias, algunas enmarcadas
en una primera semana unamuniana. Estamos ahora organizando, con la generosa implicación
de las instituciones citadas, nuevas conferencias para realizarlas de aquí a
fin de año, contando con ilustres ponentes, enmarcadas algunas de ellas en una segunda
semana unamuniana y relacionando a nuestro pensador con el teatro, la
cocotología (como él llamaba a la papiroflexia), la literatura o su extraña
muerte.
Por otra
parte, habría que reescribir la Historia. Me explico. No hay nada nuevo bajo el
sol. Los perfiles psicópatas se han dado siempre. Los libros de Historia están
jalonados con su presencia y dado que el aparecer en ellos les pone, deberíamos
narrar la “intrahistoria” a la que se refería Unamuno, en la que solo figuren
la gente corriente, las personas de verdad, las que se han dedicado a trabajar
y a cuidar de su familia conviviendo pacíficamente y siendo solidarios con sus
vecinos.
Por último,
no queremos dejar de pasar la oportunidad de agradecer al Ayuntamiento de
Bilbao y a la Casa-Museo Unamuno de la USAL, el que este año el “día de
Unamuno” se haya programado mucho más extenso con el añadido de una exposición
temporal en referencia a la no siempre valorada ni conocida relación del
pensador con la ciencia. Y también reconocemos el apoyo para realizar una
edición bilingüe euskera-castellano de “Recuerdos de niñez y mocedad”, con lo
que además de acercarlo a los jóvenes, fomentamos la lectura, que buena falta
nos hace.
Aunque Unamuno
cuando tuvo enfrente a los fanáticos de su época- como indicaba al principio- les
dijo valientemente que vencerán porque tienen la fuerza bruta pero que no
convencerán porque no tienen la razón; apelando a la esperanza y al legado del
ilustre bilbaino, nos atrevemos a vaticinar que los actuales barbaros ni
vencerán ni convencerán.
Mikel
Etxebarria Dobaran
Presidente
de la Asociación Unamuno Elkartea AUE
Publicado en diarios del Grupo Vocento: El Correo, Diario Vasco,... el día 12 de octubre de 2026, justo en el 90 aniversario del valiente acto de Unamuno en la Universidad de Salamanca.

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